viernes, 18 de abril de 2008

Michael Collins






En esta tarea haremos un comentario y una valoración de la película que hemos visto en estos dias pasados. La película era Michael Collins, dirigida por Neil Jordan. El actor que da vida al revolucionario Michael Collins es Liam Neeson. La película es semificticia, y fue apreciada por los críticos en cuanto a su forma narrativa y estructura, aunque fue muy criticada por los historiadores debido a sus muchos errores históricos e imprecisiones. El film narra la vida de Mick Collins, patriota y revolucionario irlandés muerto durante la Guerra Civil Irlandesa.

La película comienza con los inicios de las revueltas populares(con el alzamiento de Pascua en 1916) y con la reivindicación de independencia por parte de los protagonistas irlandeses mediante asesinatos, la creación de un grupo de voluntarios y represión del ejército inglés. Más tarde detienen a de Valera y, posteriormente, a Michael Collins. Al quedar libres, de Valera viaja a EEUU y al mismo tiempo se inicia la guerra Anglo-Irlandesa mediante el control de Michael Collins del ejercito, debido a la ausencia de de Valera, dándose movimientos en contra de la Corona. Organizarán asesinatos de oficiales británicos y destruyen el servicio de inteligencia británico en Irlanda. Poco despues, por la situación dramática comienzan las negociaciones con las cuales de Valera no está de acuerdo, y no está dispuesto a aceptarlas por lo que se niega a negociar, por ello envía a Collins y a Griffith. Entonces Collins acepta las condiciones sin consultar a de Valera, lo que le provoca un terrible desacuerdo con éste. Collins presenta el tratado en la asamblea y éste es aprobado. De Valera por lo tanto abandona a Collins para crear un grupo en contra de los tratados. El ejército se divide en dos ramas, los que estaban a favor y los que estaban en contra del tratado, lo que da lugar a la guerra civil. Por último la película refleja como Michael Collins muere, creando gran impacto en sus segudores y como de Valera es derrotado.


Nacido en 1950, en Sligo, Irlanda, Neil Jordan comenzó su carrera como escritor. Tras montar el colectivo The Irish Writers Cooperative en 1974, ganó el premio Guardian Fiction Prize por su libro de relatos cortos Night in Tunisia de 1976. Publicó otras tres novelas, The past, The dream of a beast y Sunrise with sea monster. Sus obras han sido traducidas y publicadas internacionalmente. Michael Collins (1996), una película sobre un influyente dirigente nacionalista que luchó por la independencia de Irlanda entre 1916 y 1922, fue acogida en Gran Bretaña con críticas adversas; en el Festival de Cine de Venecia de 1996, este controvertido largometraje fue galardonado con el León de Oro. La situación política de Irlanda es un tema que preocupa a Neil Jordan desde que era muy joven. A principios de los 80, cuando aún no había dirigido ni una sola película, Jordan ya soñaba con filmar, algún día, la vida de Michael Collins.
Anédotas de la película
El personaje interpretado por Julia Roberts existió realmente y, tal y como se ve en la película, mantuvo unna relación a tres bandas con Michael Collins y su mejor amigo. La única diferencia entre el film y los hechos reales es que esta joven irlandesa no se parecía mucho físicamente a Julia Roberts. Su nombre era Kitty Kiernan.
El que sí se parece mucho al personaje que interpreta es Alan Rickman, un actor nacido en Londres que se mete en la piel del político irlandés más importante del siglo XX: Eamon De Valera. Estudió los gestos y la forma de hablar del político para imitarle al detalle. En una escena de la película en la que Rickman está dando un discurso, los productores del film lograron reunir la cifra récord de 8.000 extras, lo más asombroso es que trabajaron gratis, ya que para los ciudadanos de Irlanda era todo un orgullo trabajar en una película sobre la vida de un héroe nacional, y cobrar por ello les habría parecido un insulto. "Michael Collins" se rodó en los alrededores de Dublín.
Contexto Histórico
Nos situamos en un periodo de pos-guerra, ya que la 1ª guerra mundial acaba de finalizar, en el cual destacan la firma de tratados de paz entre los países que estuvieron implicados en la Gran Guerra. En este periodo se produce el nacimiento de nacionalismos en diversos países europeos. Para entender, porque Irlanda quería independizarse de Inglaterra, hay que remontarse a la Edad Media, cuando las guerras entre irlandeses y británicos comienzan a tener una identidad inglesa. En los tiempos de Isabel I, Irlanda ya era un “problema”: los ingleses se sostenían gracias a su lucha en la costa, negociaban y reprimían, hacían la guerra y comerciaban con esas “bandas” incomprensibles de irlandeses. Inglaterra tenía una gran ventaja, que fue la temprana organización de un gobierno estable y centralizado. Londres sabía que así como ya se había tragado a Gales y estaba erosionando a Escocia, Irlanda sería suya.Había un problema para la ocupación, por parte de los británicos, ya que Irlanda era un país fragmentado políticamente. Los irlandeses siempre fueron irlandeses, de lealtad dudosa a la corona, y maníacos del catolicismo, transformado en seña de identidad nacional. Enrique VIII comenzó una política de reemplazo de población y de cero de tolerancia a las rebeliones, continuada por el republicano Cromwell. Este proceso de ocupación terminó con un curioso nombre, “Plantación”, y fue aun más cruel. Las tierras se ocupaban con ingleses y escoceses de toda condición social, pero protestantes, y los antiguos dueños morían, emigraban o pasaban a ser peonada. Así nació el exilio irlandés, que solo cesó en 1998. El experimento alcanzó su mayor éxito en algunos condados del Norte, donde los que se consideraban británicos llegaron a ser mayoría y donde con el tiempo se radicó la mayoría de las industrias. El resto del país vivió de crisis en crisis, de rebelión en rebelión, y acabó gobernado directamente desde Londres, como una colonia, al perder su Parlamento propio. A mediados del siglo XIX, Irlanda estaba superpoblada, en un equilibrio inestable, quebrada políticamente y siempre al borde de la catástrofe social. Fue entonces cuando un hongo destruyó casi completamente la cosecha de patatas del país. Fue el comienzo de la “Gran Hambruna”. El país entero sufrió una catástrofe indecible por perder una cosecha. Ya que la patata era el único alimento que comían los campesinos. Murió millón y medio de personas. Otro millón y medio se fue del país, a Estado Unidos, Inglaterra, Australia y Argentina. Irlanda volvió a tener cinco millones de habitantes recién a fines del siglo XX. En 1900, la situación era insostenible y la presión política imponía como mínimo que la isla pasara a ser un dominio con gobierno autónomo. En 1916, en plena guerra y con cientos de miles de irlandeses sirviendo en las trincheras con los uniformes del rey, los nacionalistas irlandeses se alzaron en armas en Dublín. Duraron una semana, pero estrenaron la bandera tricolor, se inmolaron en una batalla perdida de antemano y proclamaron la República. El ejército británico los capturó, los juzgó como traidores a la patria en tiempos de guerra y fusilo a los líderes.- En 1919, ya ganada la guerra, hubo elecciones y los rebeldes, bajo la bandera del partido “Sinn Fein”, ganaron a todos los partidos tradicionales. Se reunieron en Dublín, se proclamaron como el gobierno legítimo de la República de Irlanda y ordenaron a su brazo armado, el IRA (Ejército Revolucionario de Irlanda) que comenzara el combate contra el ocupante. Como contaban con un inesperado genio militar en el Ministro Collins y como lograron unificar de una vez la fragmentada opinión pública, ganaron la batalla. No ganaron militarmente, ya que Gran Bretaña era todavía la mayor potencia del mundo. El gobierno británico cedió, negoció que Irlanda fuera un Estado Libre. Al Sur hubo una breve guerra civil. Después del Domino Sangriento (Enero de 1972), resucitaron de sus cenizas tanto al IRA, como los paramilitares protestantes.